Las impresoras, copiadoras y multifuncionales son equipos sumamente delicados, cuyo óptimo desempeño se debe en gran medida al mantenimiento que se les dé.

Los hábitos de mantenimiento y uso de los equipos de impresión son básicos para prolongar su vida útil y para que no suframos contratiempos. Para esto te compartimos algunos tips que te ayudarán a mantener tu impresora funcional por muchos años.


Seguir instrucciones

El primer consejo es básico pero muy pocos usuarios tienen la precaución de darle la importancia que merece, y es seguir las especificaciones del fabricante tanto en su instalación como en su uso, ya que indican puntos de suma importancia, como: recomendaciones de páginas impresas, reemplazo de consumibles y consejos de mantenimiento para ese equipo en específico, incluyendo los kits de mantenimiento que pueden emplear.

Desconectar antes de empezar

Desconecta la impresora de la corriente eléctrica para limpiarla, de esta forma evitaremos que se ponga en marcha accidentalmente y se puede generar un problema mayor si tenemos alguna pieza desmontada, o que pueda ocasionar un daño a nuestra persona.

Limpieza superficial

Para quitar el polvo hay que utilizar un paño ligeramente humedecido o cualquier otro material que no se desprenda o deje fibras. Es muy importante que el paño con el que estamos limpiando no deje residuos. Se recomienda emplear agua o alcohol isopropílico para humedecer el paño, ya que estos líquidos no dejan residuos al evaporarse.

Mantenimiento de la bandeja de papel

A lo largo de la vida de tu equipo de impresión, la bandeja del papel va acumulando residuos que en un momento dado pueden atascar o hacer que las impresiones salgan con manchas. El mantener libre de este tipo de suciedad el área nos evitará este problema.

Papel atascado

Si tienes un atasco de papel, no fuerces la hoja para liberarla ya que lo más habitual es que se acabe por romper y quede alguna pequeña parte enganchada que provoque nuevos atascos. Hay que saber identificar las partes de la impresora que dan acceso al canal de arrastre del papel, desde donde podemos tratar de liberar el papel suavemente, empleando con cuidado unas pinzas en caso de que pequeñas partes queden enganchadas.

Mantén los rodillos de arrastre de papel en perfecto estado limpiados regularmente, o sustituyéndolos de ser necesario, esto evitará que muchas páginas no se impriman bien por un arrastre incorrecto y atascos en el futuro.

Utiliza aire para limpiar el polvo y pequeños residuos, preferentemente eligiendo un lugar exterior para este tipo de limpieza. No aplicar productos de limpieza comunes que dejen residuos y puedan producir el efecto contrario. No olvidemos que los productos de limpieza no dejan de tener compuestos químicos que colocados en un rodillo, en un papel o en canal de arrastre pueden hacer que las tintas luego no se fijen como deben al papel.



Es muy recomendable mantener la impresora alejada del polvo o cubierta siempre que no la estemos utilizando, sobre todo si la tenemos situada en un entorno laboral con muchas partículas en suspensión, como podría ser un taller o un almacén. En todo caso, los mantenimientos preventivos en estos entornos deberían ser más frecuentes.

Tener en cuenta las indicaciones y alertas que emita nuestro equipo para el cambio de componentes, y que se presentan una vez superado el umbral de impresiones establecido para ello. Esto no significa que no podamos imprimir, pero podrían presentarse fallas más a menudo, o dejar de funcionar cuando más lo necesitamos.

Realizar un mantenimiento preventivo a nuestras impresoras, copiadoras y multifuncionales no es costoso y puede contribuir a prolongar su vida útil, evitando costos imprevistos  por tener que sustituirlos antes de tiempo.